Sin título 1.4

Y me levanté pensando en el crecimiento de tu sonrisa,
brillante y blanca en el mes de mayo despues de nuestra serendipia en el parque del Retiro de Madrid.
Me enamoré de ti, nada más mirarte, esos ojitos tiernos. Se me quedaron clavados en el recuerdo.
Sentí un escalofrío fuerte e intenso y ésto me ocurre pocas veces, sólo cuando es un sentimiento sincero aunque sea una alucinación, un sueño, un espejismo. Personas desconocidas, dos planetas completamente distintos, pero procedentes de un camino llamado vida.
TÚ, del norte y yo del sur, pero con la misma raíz, dos corazones enamorados.

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