sin titulo 2

y de repente, empezó el crecimiento de solidaridad entre el vecindario, los vecinos empezaron a ayudarse unos a otros realizando todo tipo de encargos, los más jóvenes iban al supermercado, panadería, farmacia y los adultos fabricaban materiales con lo que tenían en casa. Se corrió la voz y la iniciativa propuesta por el ayuntamiento se hizo viral, llenando de amor los corazones de los vecinos de la ciudad, causando un gran serendipia en el ayuntamiento. El alcalde desconocía el carácter de sus vecinos y este evento les Unió más. El planeta fue más feliz y se crearon más caminos llenos de esperanza y paz. Y se acabó el dicho con la antigua raíz, que decía que las ciudades eran más egoístas que los pueblos.

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