Cuento vencedor
Te contaré un cuento:
Había una vez una Granja con muchas ovejas.Todas sonreían, ninguna lloraba. Todas se ayudaban, no existían diferencias.Todas iban a una, no había rivalidad. Se respetaban, se toleraban, había paz. Pero éso sí eran un poco sucias. De repente apareció una visita inesperada: un bichito cojonero. Pero nada cambió, se querían más, buscaban soluciones juntos, no existían reproches porque su prioridad era echar fuera cuanto antes al enemigo.
Había una vez una Granja con muchas ovejas.Todas sonreían, ninguna lloraba. Todas se ayudaban, no existían diferencias.Todas iban a una, no había rivalidad. Se respetaban, se toleraban, había paz. Pero éso sí eran un poco sucias. De repente apareció una visita inesperada: un bichito cojonero. Pero nada cambió, se querían más, buscaban soluciones juntos, no existían reproches porque su prioridad era echar fuera cuanto antes al enemigo.
Fabricaron trampas, se convirtieron en unas personitas muy limpias. Otra, y otra vez lavándose y permanecían bajo techo juntas día tras día entretiendose con juegos y riéndose mucho.
El bichito intentaba atacar cuando una de ellas salía a correr al aire libre pero no lo conseguía, ya que ante la pulcritud, el bichito no podía herir a la ovejita. Porque si ésta se lavaba con jabón generaba una barrera de protectora que salvaba la vida del animal; cada intento fallido era un gran derroche de energía para el monstruo, se cansaba y se enfadaba mucho.
Cada ataque consistía en tener que volar a gran velocidad y clavar su pico largo, fino y puntiagudo en la piel del mamífero, y atravesarla. Ésto pasó día tras otro hasta que un día el bichito cojonero se hartó de buscar posibles víctimas sin suerte porque todas estaban limpias y ante la pulcritud, el bichito se aburrió porque no podía cumplir con su crueldad y decidió abandonar la granja e irse hacía otro lugar, bien lejos.
El bichito intentaba atacar cuando una de ellas salía a correr al aire libre pero no lo conseguía, ya que ante la pulcritud, el bichito no podía herir a la ovejita. Porque si ésta se lavaba con jabón generaba una barrera de protectora que salvaba la vida del animal; cada intento fallido era un gran derroche de energía para el monstruo, se cansaba y se enfadaba mucho.
Cada ataque consistía en tener que volar a gran velocidad y clavar su pico largo, fino y puntiagudo en la piel del mamífero, y atravesarla. Ésto pasó día tras otro hasta que un día el bichito cojonero se hartó de buscar posibles víctimas sin suerte porque todas estaban limpias y ante la pulcritud, el bichito se aburrió porque no podía cumplir con su crueldad y decidió abandonar la granja e irse hacía otro lugar, bien lejos.
Mensaje:
Si trabajamos juntos, codo a codo y al mismo son, a este bichito minúsculo lo despedimos juntos muy pronto☺️
Si trabajamos juntos, codo a codo y al mismo son, a este bichito minúsculo lo despedimos juntos muy pronto☺️
Utiliza protección adecuada y esterilizada. Mantente limpio siempre y sigue las medidas de prevención, que tampoco cuesta tanto
En esta liga si la jugamos todos, la ganamos todos y pronto.
Gracias por colaborar! Sigamoslo haciendo!
#estevirusloparamosunidos #quedateencasa
#estevirusloparamosunidos #quedateencasa
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