La "telaraña" social [18/04/2013]
Tocamos su puerta un día y nos dejó entrar convirtiéndonos en su presa. Enloquecidos por la situación intentamos huir pero no pudimos y aunque tuvimos oportunidad, se ganó nuestra confianza ofreciéndonos manjares que nos tuvo a sus pies. Pasaban los días y aquello se iba haciendo mas vicioso y mas interesante; nosotros no eramos conscientes de lo que estaba sucediendo ya que eramos cómplices de aquel acontecimiento que fue evolucionando y haciéndose más grande y poderoso. Siempre tenía una excusa, algo nuevo que ofrecernos, para tenernos retenidos y hechizados cuando estábamos cansados y queríamos abandonar aquel lugar. Dominando con sus miles de brazos disfrutaba del espectáculo, de su gran imperio que traspasaba fronteras y más allá. No existían limites posibles. Nosotros como conejillos de indias probabamos sus servicios que nos servían de gran utilidad abandonando las viejas costumbres y rutinas hasta que un día, ya demasiado tarde nos dimos cuenta de que nos había c...